ParticularesBlogFredrik vino al mundo con la ayuda de un donante
Hijos de donantes

Fredrik vino al mundo con la ayuda de un donante: «Siempre ha formado parte de mi historia»

By Cryos | 3/8/2021
Fredrik vino al mundo con la ayuda de esperma de donante. Aquí se encuentra en la playa con su hijo, Viggo Tom

Un día, cuando Fredrik tenía 5 años, su madre les llevó a él y a su hermano mayor a dar un paseo por la playa. Allí les contó a los dos hermanos que habían sido concebidos con la ayuda de un donante de esperma.

En la actualidad, Fredrik tiene 31 años y trabaja de profesor en una escuela de Dinamarca. Está prometido con su novia Charlotte con quien tiene un hijo de 2 años llamado Viggo Tom. 
 
Aquí puede leer la historia personal de Fredrik sobre cómo creció siendo hijo de donante. 
 
«Tengo una madre, un padre y un hermano mayor. Mi hermano mayor, Alexander, también fue concebido con la ayuda de un donante. Fuimos unos de los primeros niños nacidos del esperma de un donante anónimo (Identidad No Revelada). Mis padres, Peter y Birgit, son increíbles y totalmente diferentes. Ella cree en todo, y él en absolutamente nada. A ella le encanta socializar, y él disfruta pasando tiempo solo. En muchos aspectos son como el día y la noche, pero, al mismo tiempo, han creado un entorno que me ha permitido crecer con amor y seguridad». 

Nacidos bajo la influencia de las estrellas 

«Tenía aproximadamente 5 años cuando mi hermano y yo oímos por primera vez la historia que nos contó mi madre. Mi hermano tenía dos años más que yo y llevaba un tiempo sintiendo curiosidad por el tema. Por ese motivo, decidieron contárnoslo juntos. 
 
El día que mi madre nos lo reveló, nos bajó a la playa (crecimos en una casa junto al agua) y dijo que quería contarnos una historia, una historia sobre cómo nacimos bajo la influencia de las estrellas. Nos contó cómo, cuando ella y papá quisieron tener hijos, les resultó difícil y, por ello, necesitaron ayuda. Respondimos encogiéndonos de hombros y comimos algunas de las golosinas que habíamos llevado. Más tarde, surgieron las preguntas y, a medida que nos íbamos haciendo mayores, hubo varios tecnicismos que nos despertaron dudas, por ejemplo, cómo tuvo lugar, cómo le eligieron, etc. 
 
Mis padres no pudieron haberlo explicado mejor. Siempre ha formado parte de mi historia, y yo siempre he hablado abiertamente del tema puesto que hay muchas personas que sienten curiosidad». 

Un día, cuando Fredrik tenía 5 años, su madre les llevó a él y a su hermano mayor a dar un paseo por la playa. Allí les contó a los dos hermanos que habían sido concebidos con la ayuda de un donante

La transparencia ha facilitado una relación estrecha 

«El hecho de saber que vine al mundo con la ayuda de un donante y, además, que mis padres me contaran todo el proceso y hablaran abiertamente de ello facilitó que tuviera una relación más estrecha, si cabe, con ellos. Relataron lo que ocurrió y hablaron abiertamente sobre su recorrido juntos y sobre lo que tuvieron que pasar».  

Un donante anónimo de la universidad 

«Siempre hemos hablado de cómo vinimos al mundo y de cómo debimos de nacer bajo la influencia de las estrellas. Pensar que era posible. 
 
Fui concebido con la ayuda de un donante anónimo y, por ello, no sé nada de él. Sé que el médico de mis padres por aquel entonces salió y encontró un donante en la universidad y que le preguntó si quería ganar 250 coronas y, al mismo tiempo, ayudar a una familia a tener un hijo. Obviamente, estaba interesado. Por entonces, el donante no se sometió a ninguna prueba, el esperma no se congeló, lo que era un deseo de mi madre ya que no quería que congelaran a su hijo… Como ya he dicho, es la típica persona que "cree en todo". 
 
Desde que soy adulto, hacemos siempre la broma de que cuesto 250 coronas. ¡Toda una ganga!». 

No tiene nada de especial crecer como hijo de donante 

«Para mí no tiene nada de especial crecer como hijo de donante. Pero, puesto que mi hermano y yo tenemos cada uno nuestro donante, tenemos aspectos muy diferentes (mi hermano mide 185 cm y no tiene barba, y yo mido 202 cm y tengo una barba poblada). Por ello, la gente nos ha hecho siempre muchas preguntas y se ha mostrado muy interesada en nuestros orígenes. Siempre he hablado abiertamente al respecto y he contado a otros cómo todo está relacionado. 
 
A pesar de que, para mí, no ha tenido nada de especial crecer como hijo de donante, fue lo que me permitió nacer allá por 1988 cuando un hombre quiso ayudar a mi familia a hacer realidad su sueño de tener un hijo. Ese pensamiento me alegra enormemente, y estoy agradecido de haber nacido». 

Ayudar a niños con historias similares

Ayudar a niños con historias similares 

«También recurro a ello en mis clases cuando hablamos sobre la familia, los tipos de familias, la crianza, la adopción, etc. Inicia automáticamente un gran debate en el que los alumnos con la misma historia o historias similares a la mía pueden hablar de ello, y todos podemos aprender del resto». 


Sobre el contacto con el donante y con hermanos genéticos

«Nunca he querido conocer a mi donante. En los últimos años, sin embargo, me he inscrito en el registro de ADN y he hablado abiertamente de ello en televisión. Pero cuando descubrí a través del registro de ADN que tenía alguna coincidencia (un porcentaje muy bajo, pero suficiente para significar algo), no me sentí bien. Mi donante ya había hecho su parte y decidió permanecer anónimo, así que tenía la sensación de que, de alguna forma, era una agresión irrumpir así en su vida. 
 
A lo largo de esta andadura, en la que los árboles genealógicos, etc., han despertado un interés adicional en mí, ni mi madre, ni mi padre o mi hermano tuvieron ningún problema con ello y me animaron a hacerlo. Pero ahora se ha acabado otra vez, y me he dado de baja en el registro de ADN. 
Tampoco quería buscar realmente a mis hermanos genéticos. Tal vez porque dudo de que exista la posibilidad de que donara de nuevo. Pero habría sido gracioso verles o saber lo que están haciendo en la actualidad. Sin embargo, no siento la necesidad de tener una relación con ellos, ya que lo único que compartimos son nuestros genes. 
 
Estoy firmemente convencido de que la mayor parte de lo que nos define como seres humanos es el entorno y el ambiente en el que hemos crecido. Los genes pueden determinar tu aspecto físico, pero no creo que determinen en quién te conviertes. 
 
Dicho esto, siento curiosidad por mi donante; saber si se parece a mí o si tiene un trabajo parecido al mío, si le gusta el baloncesto como a mí,...». 

Aspectos a tener en cuenta a la hora de recurrir a un donante 

«No creo que me importara recurrir a un donante para tener un hijo. Hasta ahora no hemos tenido problemas para tener hijos, pero es fantástico contar con una oportunidad así si es necesario» . 

El consejo de Fredrik para padres y madres de hijos concebidos con la ayuda de un donante 

«Mi consejo a los padres y las madres es que sean honestos con sus hijos. Hacedles partícipes de la historia de cómo nacieron desde bien pronto. No debe ser algo que temer contar, puesto que todo se basa en el amor y en el deseo de tener hijos. 
 
Mi padre tenía miedo de cómo reaccionaríamos al mensaje, pero no hay nada que pueda cambiar quiénes son tus padres. Los padres y las madres son sinónimo de amor, y un donante tan solo es la persona que ha contribuido a la felicidad de una familia».