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Padres de hijos concebidos con esperma de donante, Infertilidad y tratamiento

La historia de Eloise: cómo el esperma de un donante cambió su vida y la de su marido

Por Cryos | 2/17/2020
La historia de Eloise: cómo el esperma de un donante cambió su vida y la de su marido

Eloise y su marido estaban intentando formar juntos una familia cuando recibieron la devastadora noticia de que él no podía producir espermatozoides. En este artículo, Eloise comparte una historia muy personal sobre cómo ella y su marido tuvieron a su hija y a sus gemelos con la ayuda de un donante de esperma.

Cómo sorprender a tu marido con la noticia de que estás embarazada

"Mi marido y yo nos casamos tres años antes de comenzar a intentar tener un hijo. Solíamos hablar largo y tendido sobre cómo se llamaría y sobre cómo sería. Aproximadamente en mayo de 2015 pensamos: '¡Bien, ha llegado el momento de intentarlo!' Ambos estábamos emocionados y nos preguntábamos si me quedaría embarazada ese primer mes. Solía buscar en Google modos de sorprender a tu marido con la noticia de que estás embarazada".

Los meses pasaron sin quedarme embarazada

Los meses pasaron, y comencé a llevar un seguimiento de mi ciclo, calculando con emoción la fecha en la que nacería el bebé. Tras seis meses sin quedarme embarazada, me sentía desconsolada cada vez que tenía el periodo. Mi marido me decía: "Relájate, solo han pasado seis meses". Soy una persona que tiende a preocuparse y, a pesar de haber transcurrido poco tiempo, dije: "Vamos a hacer una prueba de fertilidad". Llegó el día de la prueba.

La abrumadora noticia de la azoospermia

Llena de nervios, me tumbé en una camilla para someterme a una exploración interna. Confirmaron de inmediato que mi útero tenía un aspecto 'normal' y que mi reserva de óvulos era 'acorde a mi edad'. Así que regresé al trabajo aliviada de que todo pareciera estar bien. Llegó la hora del almuerzo, y sabía que mi marido se estaba sometiendo a la prueba.  Miré el reloj y pensé que era extraño que aún no hubiera tenido noticias suyas. Finalmente las tuve… y así, sin más, supimos que padecía azoospermia (ausencia de espermatozoides). Nuestro mundo se desplomó.

MICRO-Tese y FIV

Las siguientes semanas fueron un carrusel de emociones. Después de semanas de pruebas, estuvo claro que mi marido debía someterse a una intervención muy dolorosa para comprobar si era posible extraer algo de esperma. Esta técnica recibe el nombre de MICRO-Tese, y pronto encontramos un cirujano en Nueva York con los mejores índices de éxito. Yo debía someterme a un tratamiento de FIV en Nueva York para extraer mis óvulos en paralelo a la operación de mi marido y así realizar la fecundación. El proceso completo nos llevaría tres semanas. Con una fecha en mi agenda, concebí un calendario detallado y estuve ocupada realizando los grandes preparativos para nuestro viaje a los Estados Unidos.

Elegir un donante de esperma

También pasamos dos meses intensos eligiendo un donante de esperma (para el caso de que la operación de mi marido no tuviera éxito). Sin embargo, este proceso tan abrumador y sensible resultó más sencillo gracias a la información detallada que nos proporcionó el banco de esperma para ayudarnos en nuestra elección. Nos informaron sobre las características físicas y su entorno familiar y nos facilitaron un informe médico completo, fotos y una carta del donante de esperma. Por fin, tras una larga deliberación, encontramos un donante.

Tanto el banco de esperma como el hospital nos guiaron a través del proceso de envío ayudándonos con los formularios y las firmas que debíamos proporcionar.

Esperma de donante como plan B

Al llegar a Nueva York, tenía sentimientos encontrados. Allí fue donde nos prometimos, lo que hacía que, por un lado, me sintiera en casa y, por otro, estuviera triste de tener que haber vuelto para intentar tener un hijo. La estimulación ovárica dio comienzo. La operación de mi marido se fijó según la fecha planificada para mi extracción de óvulos, ya que debía realizarse el día anterior. El cirujano había dicho que su operación duraría aproximadamente dos horas, pero fueron cinco. El cirujano salió con la cabeza baja y se quitó la mascarilla para confirmar nuestros peores temores: la operación no había tenido éxito, aunque iban a examinar los tejidos durante la noche (por si acaso). Obviamente, nos sentimos devastados tras haber sido tan optimistas, decididos y fuertes. El dolor de mi marido era enorme.

No supimos hasta 10 minutos antes de sedarme para la extracción de óvulos que el esperma de mi marido no era viable y que el camino que debíamos seguir llevaba por recurrir al esperma de un donante. Estábamos tristes, pero al mismo tiempo agradecidos de contar con ese plan B que, con suerte, nos permitiría formar la familia que tanto deseábamos.

El primer intento falló

Llegó el siguiente día, y nos confirmaron que 12/12 de mis óvulos habían sido fecundado con el esperma de nuestro donante. Las dos semanas tras la implantación de dos embriones de tres días pasaron volando. Estábamos de vuelta en el Reino Unido, y era Domingo de Pascua. A pesar de que las enfermeras nos habían dicho que esperáramos a realizar el test de embarazo, lo hicimos antes. Estábamos sentados nerviosos mirando el indicador, esperando al resultado… y, de repente, apareció: 'NO EMBARAZADA'.

Después de que nuestro primer intento fallara, estaba convencida de que no iba a funcionar. Unos meses más tarde, de vuelta en Nueva York, me sometí a la implantación de dos embriones congelados. Tras regresar al Reino Unido, las dos semanas de espera fueron un suplicio. Acudí a mi hipnoterapeuta para que me ayudara a relajarme… Mi marido no quería que hiciera un test de embarazo en casa porque el primer intento fallido fue horroroso.

¡FUNCIONÓ!

Cuando llegó el día de someterme al análisis de sangretuve que esperar seis largas horas a recibir los resultados por teléfono. Respondí al teléfono temblando y no pude evitar soltar: "No ha funcionado, ¿no?". Y la enfermera me replicó: "¡SÍ, LO HA HECHO!". A la 6.ª semana nos confirmaron el embarazo mediante una ecografía y descubrimos que no eran gemelos. En febrero de 2017 nació nuestra primera hija. Va a cumplir tres años y ha cambiado nuestras vidas.

Buscando un hermano

Cuando tenía casi un año, decidimos fecundar más óvulos ya que no nos quedaban embriones para tener otro hijo, pero sí contábamos con pajuelas de esperma de nuestro donante. Pasé los cuatros meses previos al nuevo ciclo de FIV preparando mi cuerpo.

En enero de 2018, comenzó de nuevo la estimulación ovárica. Nueva York nos recibió con nieve y mal tiempo. Esta vez fueron menos óvulos. Estaba preocupada, pero me obligué a recordar que no se trata tanto de la cantidad como de la calidad.

Llegó el día de la implantación y, milagrosamente, tres de los ocho embriones fertilizados tenían buen aspecto en el estado de blastocito, esto es, el día 5. Partí de la base de que no iba a funcionar tan rápido, puesto que no lo hizo con nuestra hija. Nuestra especialista nos había llamado y aconsejado que implantáramos dos embriones puesto que uno iba mejor que el otro. Decidimos seguir su consejo (en lo más profundo de mí, estaba deseando tener gemelos). Los siguientes diez días, mientras esperábamos a poder hacer el test, fueron complicados: Una mañana me desperté a las 4.00, corrí al baño y cogí la prueba de embarazo de emergencia.

Dos rayas MUY claras…

¡BINGO! ¡Aparecieron de inmediato dos rayas MUY claras! Los análisis de sangre confirmaron más tarde que estaba embarazada. Esta vez me sentía diferente, mis niveles de hormona hCG cuadruplicaron los del primer embarazo, y desde la semana 4 tenía náuseas y me despertaba por la noche hambrienta. Y por fin llegó el momento: tras nueve largos meses de calor extremo, durante el pico de la ola de calor que azotó el Reino Unido durante el verano de 2018, nuestros gemelos nacieron con 37,5 semanas, ambos sanos y preciosos. Aún tengo que pellizcarme para convencerme de que no es un sueño.

Una plataforma sobre fertilidad para ayudar a otras personas en su viaje

Durante nuestro proceso, tanto mi marido como yo deseamos haber podido encontrar fuentes útiles y fiables y apoyo e información en un único lugar que no nos resultara abrumador. Así que, tras experimentar de primera mano el difícil camino hacia la maternidad, decidí crear Fertility Help Hub. Se trata de una plataforma de estilo de vida enfocado a la fertilidad para parejas que estén intentando quedarse embarazadas. Por medio de mi trabajo con Fertility Help Hub quiero contribuir a romper el estigma, de modo que las personas no deban sufrir en silencio ni dedicar horas y horas a buscar en Google sintiéndose abrumadas, como nos ocurrió a nosotros. Puedes visitarla aquí y ver qué es lo que hacemos en Instagram y también en Facebook.

Eloise x

Queremos agradecer a Eloise haber compartido con nosotros su historia tan personal. Si te ha gustado este artículo, tal vez también estés interesada en leer la historia sobre cómo Toyah y su marido tuvieron tres hijos gracias a la ayuda de un donante de esperma de Cryos.