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Por qué dejamos de preocuparnos por el aspecto de nuestro donante

El donante de Teddy es un músico y le gusta hacer ejercicio

Lisa es una YouTuber y madre de Teddy, que tuvo junto con su esposa Lynsey mediante  FIV  con un donante de esperma con Identidad Revelada. Aquí, Lisa comparte su experiencia a la hora de buscar al donante perfecto. 

La búsqueda del donante perfecto es terrorífica a la par que magnífica. Es un verdadero hito en el camino hacia el bebé. Como si no estuvieras ya imaginando a tu futuro hijo: una vez que has elegido la otra mitad de su ADN, ¡tu mente puede ir a mil! 

Alguien como tú 

Creo que es bastante típico, especialmente entre las parejas de lesbianas, que la búsqueda comience con un donante que tenga características similares a las de la madre no biológica. Tiene sentido, en especial si la pareja tiene un aspecto bastante diferente. Mi mujer y yo somos de la misma raza, ambas tenemos el pelo castaño oscuro, pero a pesar de que nuestro aspecto es similar, me empeciné durante mucho tiempo con la idea de un donante que se pareciera a mí. Tenía que tener los ojos oscuros y la piel trigueña, lo que siempre hacía reír a Lynsey porque mi tono de piel es objeto de mucho debate. ¡Simplemente, ella no cree que tenga la piel trigueña para nada! 

Así fue como nos pusimos de acuerdo sobre nuestro primer donante. Para ser sincera, no puedo recordar mucho más sobre él aparte de que tenía el pelo oscuro, los ojos oscuros y la piel trigueña. A posteriori podemos decir que no era el donante adecuado para nosotras. Pero seguimos adelante con el tratamiento, cuatro IUIs consecutivas sin éxito. 

Teddy, hijo de un donante, con una de sus madres

No según el plan 

El 2018 tuvo un comienzo intenso para nosotras: cuatro ciclos, cuatro pruebas negativas. Lo sé; nada en comparación con lo que otras parejas han pasado, pero nos resultó duro. Nos tomó por sorpresa; ingenuamente esperábamos que quedarse embarazada iba a resultar más sencillo.  Cuando no sucedió, tomamos la decisión más importante que jamás hayamos tomado en relación con nuestro tratamiento de fertilidad: nos tomamos un tiempo libre. 

Hicimos un descanso, Lynsey cambió su dieta, cambió su régimen de ejercicio, cambiamos de clínica, cambiamos el tratamiento Y cambiamos de donante. Cuando nos pusimos a buscar al donante número dos, descubrimos que nuestras prioridades habían cambiado de forma natural y muy drástica. El momento decisivo para mí fue una tarde mientras pasaba tiempo con mi hermana y mis sobrinas. Mi hermana se parece a mí, ojos oscuros y pelo oscuro y totalmente liso, mientras que mi sobrina tiene una melena de enormes mechones rubios rizados. Mientras les veía jugar a las dos, me di cuenta de que tener similitudes genéticas básicas no iba a hacer que este niño se sintiera más mío. 

Nos dejamos de obsesionar por el aspecto del donante. En su lugar, lo que nos atrajo a ambas fueron los  rasgos de personalidad y estilo de vida. Insistí en un atributo físico: tenía que ser alto. Con mi 1,62 m de estatura (si tengo buen día), si iba a usar el mismo donante en el futuro, tenía que darle a mi hijo la oportunidad de ser más alto. 

Teddy, hijo de un donante, con una de sus madres

Cambio de escena 

Así que nos pusimos a buscar, no basándonos en el color de los ojos o del pelo, sino en los intereses y logros. Y así fue como encontramos al donante perfecto, un músico creativo con interés en mantenerse en forma. Ambas estábamos totalmente convencidas de nuestra decisión y de nuestro nuevo donante. Seguimos adelante con nuestro tratamiento FIV y tuvimos la suerte de quedarnos embarazadas en la primera transferencia de embriones. Me cuesta decir que tuvimos suerte, porque sentimos que trabajamos muy duro para ese ciclo. Lynsey hizo una serie de cambios bastante drásticos en su estilo de vida,y quedarse embarazada fue para ella realmente una recompensa. 

La conversación más interesante que tuvimos después del resultado positivo de la prueba de embarazo fue sobre nuestro primer donante. Solo después de que Teddy fuera concebido, admitió que siempre supo que nunca se quedaría embarazada de nuestro donante original. Nunca estuvo realmente convencida de que él fuera el indicado. A menudo me pregunto por qué no dijo nada antes, pero supongo que estas cosas tardan en salir a la superficie. Y quizás necesitábamos pasar por los fiascos para llegar a las conclusiones finales que sacamos sobre a quién queríamos como donante. 

Mantén la mente abierta 

Nuestro consejo, cuando la gente pregunta sobre la elección de un donante, es siempre ser flexible. Prepárate para seguir un camino que no habías previsto originalmente. Y lo sabrás cuando llegues al destino correcto. 

Lisa y Lynsey han compartido su vida con el pequeño Teddy en su canal de YouTube Teddy Has Two Mams. Yo aún no les sigues, te recomendamos que visites su inspirador y encantador canal de YouTube. 

Si sois dos madres (en ciernes) que están planteándose utilizar el esperma de un donante para hacer realidad vuestro sueño de tener un bebé, podéis comenzar vuestra andadura visitando búsqueda de Donantes gratuita de Cryos aquí.