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Quién debería ser la madre gestante: puntos que hay que tener en cuenta

Una pareja lesbiana decidiendo quién será la madre gestante

Las mujeres en una pareja lesbiana que sueñan con convertirse en madres deben tener en cuenta algunos aspectos antes de emprender su trayectoria hacia la maternidad. Uno de los aspectos más importantes que las parejas lesbianas deben decidir es quién será la madre gestante. Hemos preguntado a algunas de las parejas que se han convertido en madres con la ayuda de Cryos cómo tomaron la decisión. Descubra las respuestas más comunes en este artículo.

Para muchas mujeres, el embarazo es una experiencia difícil, pero también una trayectoria que crea un vínculo especial entre la madre y el bebé. La decisión de quién será la madre gestante, por tanto, es muy importante y suele verse afectada por distintos factores. Para algunas parejas es fácil puesto que saben de antemano que desean tener dos hijos, por lo que deciden gestar un hijo cada una. Para otras, la decisión se ve afectada por aspectos como la salud, el anhelo o la fertilidad.

1. El anhelo de ser la madre gestante

En nuestra encuesta, muchas mujeres indicaron el anhelo como el factor principal para determinar quién sería la madre gestante. En algunas relaciones puede resultar más natural para una de las mujeres desear dar a luz, lo que facilita en gran medida la decisión.

Algunas mujeres pueden sentir que un embarazo podría complicar su desarrollo profesional. En este caso, podrían no manifestar el mismo anhelo de su pareja en ser la madre gestante, puesto que desean poder enfocarse en su carrera a la vez que se convierten en madres. 

La felicidad de una pareja lesbiana por convertirse en madres

2. La edad es parte importante de la decisión

El aspecto más importante en términos de fertilidad femenina es la edad. A medida que la edad avanza, la cantidad y la calidad de los óvulos se reducen. Una cantidad más baja de óvulos o una calidad inferior suponen dificultades para lograr un embarazo. La cantidad y la calidad de los óvulos también serán determinantes a la hora de elegir un tipo de tratamiento de fertilidad. Las parejas lesbianas suelen empezar con tratamientos IUI y en caso de no lograr el embarazo, pasan a métodos más complejos, como los tratamientos FIV. En vista de que los tratamientos FIV requieren la recolección de óvulos, resultan más costosos e incómodos frente a los tratamientos IUI, motivo por el cual merece la pena considerar la edad antes de decidir quién va a ser la madre gestante.

Después de los 35 años, la fertilidad de las mujeres se reduce drásticamente, y esto debería tenerse en cuenta si hay una diferencia de edad en la pareja. En el caso en que las dos mujeres deseasen gestar un embarazo, convendría que la primera en hacerlo fuera la mayor.

Desde luego, la edad no debe ser el único factor que se debe valorar para determinar quién va a ser la madre gestante, pero sí se debe tener en cuenta si se considera que la fertilidad se reduce una vez cumplidos los 35 años. Si ha superado los 30 años y desea ser la madre gestante, le recomendamos leer nuestro artículo sobre cómo aumentar la fertilidad después de los 30 años.

3. La salud y la fertilidad

Otro aspecto determinante en la fertilidad femenina y las probabilidades de lograr un embarazo es la salud. La fertilidad femenina se ve afectada por el estado de salud de la mujer y por su estilo de vida (dieta, consumo de alcohol, tabaquismo, etc.). Muchos estudios han demostrado que las probabilidades de lograr un embarazo son más altas en mujeres sanas con un IMC de menos de 30. No es recomendable emprender un tratamiento de fertilidad cuando se tiene un IMC alto, puesto que este puede tener repercusiones negativas en los resultados del tratamiento.

Algunas mujeres también padecen trastornos como el PCOS, que pueden dificultar la concepción. Por tanto, es oportuno que ambas mujeres realicen un control médico completo antes de decidir cuál de las dos será la madre gestante.

Especialista en fertilidad realizando el procedimiento de maternidad compartida

4. La maternidad compartida

Otra opción para las parejas lesbianas es recurrir a la maternidad compartida. La maternidad compartida consiste en recolectar los óvulos de una de las mujeres, fecundarlos con el esperma de donante e inseminarlos en el útero de la otra mujer, quien se convertirá así en la madre gestante. Mediante este procedimiento las dos mujeres tendrán una participación directa en el embarazo: una como madre genética y la otra como madre gestante.

Si está considerando recurrir al procedimiento de maternidad compartida, le recomendamos investigar dónde es posible hacerlo. En muchos países la maternidad compartida no está permitida, por lo que en algunos casos puede ser necesario viajar al extranjero para someterse al tratamiento. Si tiene dudas sobre la maternidad compartida o los tratamientos de fertilidad en el extranjero (llamados también turismo de fertilidad), no dude en ponerse en contacto con nuestro Servicio de Atención al Cliente, que podrá brindarle las aclaraciones necesarias.

Asuntos legales que afrontan los padres LGBT+

Convertirse en padres de un niño concebido con esperma de donante comporta el tener que considerar algunas dificultades debido a la sexualidad. Algunas parejas lesbianas experimentan prejuicios o estereotipos por parte de los compañeros de clase o los profesores de sus hijos.

También hay que estar conscientes de las dificultades legales que se pueden experimentar, puesto que en muchos países la madre no gestante no se considera la madre legal. Si desea obtener más información al respecto, contacte a nuestro Servicio de Atención al Cliente, que le aclarará todas las dudas que puedan surgir en relación con los asuntos legales. 

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