Experiencias y opiniones de daneses que fueron donantes de esperma hace más de 10 años: un estudio basado en entrevistas cualitativas
Un estudio colaborativo entre Cryos International y las Universidades de Aarhus, Aalborg, Gante y Sheffield buscaba analizar qué pensaban y sentían antiguos donantes de esperma sobre su condición de donantes en el pasado.
Ante la curiosidad por conocer cómo antiguos donantes percibían el hecho de haber donado su esperma en el pasado, se decidió dar voz a las opiniones de antiguos donantes de Cryos International. Estos antiguos donantes habían optado por mantenerse anónimos, y hacía ya más de 10 años desde su última donación.
Los motivos para donar esperma están perfectamente documentados. Sin embargo, las inquietudes a largo plazo derivadas de ser donante de esperma parecen no estar suficientemente representadas en la literatura publicada. Formar una familia, conseguir una pareja, envejecer y los cambios en la percepción que la sociedad tiene de los donantes, son todos factores que pueden alterar la opinión o la experiencia de un donante. ¿Cómo influye en la vida actual de los donantes, el hecho de haber donado esperma en el pasado? ¿Ha cambiado con el tiempo su opinión sobre la donación? Este estudio aclara y da respuestas a estas preguntas.
23 antiguos donantes de esperma de Cryos International en Dinamarca, todos ellos con su última donación de esperma anterior a 10 años, participaron en una entrevista cualitativa individual. Las entrevistas estaban parcialmente estructuradas, lo que significa que, los entrevistadores tenían libertad para profundizar en temas que un participante pudiera introducir por iniciativa propia.
El estudio evidenció que la mayor parte de los entrevistados no veían problema alguno en el hecho de haber sido donantes de esperma en el pasado. En su momento, la donación fue algo significativo y adecuado, pero en la actualidad es un capítulo cerrado. La mayoría de los participantes distinguía claramente entre la paternidad y el origen genético, por lo que no mostraron preocupación por las consecuencias morales provocadas por la donación. Los motivos para poner fin a las donaciones estaban relacionados en su mayoría con inconvenientes, como el empleo o el alejamiento de la proximidad del lugar de donación, y no como consecuencia de un arrepentimiento. Sin embargo, unos pocos donantes mencionaron que sus esposas estaban «algo descontentas» por el hecho de que las reservas genéticas de sus maridos no sean exclusivas para ellas. Los participantes se habían decantado por permanecer anónimos, algo que valoran hoy en día. En la mayoría de los casos no estaban interesados en recibir información ni en ser contactados por sus posibles descendientes.
Así, este estudio destaca que los antiguos donantes entrevistados consideran sus donaciones como algo de lo que se sienten orgullosos pero que en la actualidad constituyen un capítulo cerrado que no les genera problema alguno. Por tanto, haber sido donantes en el pasado, no ha afectado a sus vidas en la actualidad.
