Disfrutar el viaje: cómo cumplí mi sueño de ser madre mediante FIV y con la ayuda de un donante
Después de soñar con ser madre desde pequeña, el viaje de Annmaree hacia la maternidad estuvo repleto de aventuras, desafíos y la felicidad definitiva de tener entre sus brazos a su hijo, Hudson. En este emotivo artículo del blog, Annmaree comparte sus experiencias al elegir la FIV y un donante de esperma, los obstáculos emocionales y prácticos a los que tuvo que hacer frente y el profundo sentimiento de realización al convertirse en madre soltera.
Si de una cosa estaba segura cuando era niña, era de que, cuando fuera mayor, quería ser madre. Obviamente, he tenido multitud de sueños que han cambiado con los años, desde ser profesora de guardería hasta ser peluquera, cantante, bailarina, etc. Pero el único sueño que no ha cambiado nunca ha sido mi deseo de tener hijos.
Pero el tiempo pasaba deprisa, me hacía adulta, ya había entrado en la cuarentena y seguía sin hijos. Mi vida había sido plena y divertida; no me arrepentía de haberme mudado de Nueva Zelanda a Londres cuando cumplí los 20. Había viajado por todo el mundo, hecho amigos increíbles y estirado mi juventud mucho más que otras personas de mi edad que hacía tiempo que se habían asentado y formado su propia familia.
Y allí estaba yo; con 41 años y una sensación constante de vacío. La novedad de las citas para desayunar, comer y tomar un vino hacía tiempo que se había apagado, ya que por muy agradables que puedan resultar esas cosas, tan solo procuran una satisfacción a corto plazo, y yo sentía realmente que no tenía un propósito en mi vida. En lo más profundo de mi ser sabía que mi propósito era ser madre.
Déjenos acompañarle en su viaje hacia la maternidad
En Cryos, le damos pleno acceso para ver todos los perfiles de donante, incluyendo fotos, grabaciones de voz, cartas manuscritas y mucho más. Tan solo debe crear una cuenta online indicando su nombre, dirección de correo electrónico y país. Las cuentas de Cryos son gratuitas y no son vinculantes.
Tomar la decisión
Y, así sin más, tomé la decisión. Iba a tener un hijo e iba a recurrir a un donante. Nunca creí realmente que pasaría por esto, porque todo parecía surrealista, y no conocía a nadie que hubiera hecho este camino antes. ¡Estoy agradecida de vivir en un mundo en el que Google puede ofrecernos muchas respuestas cuando se tienen muchas preguntas! Después de varias búsquedas, me uní a foros, leí blogs, busqué clínicas y asistí a reuniones por Zoom y eventos de bienvenida para intentar asimilar el camino que podía tener ante mí al recurrir a un donante de esperma para tener un hijo.
Me familiaricé muy pronto con algunos de los términos relacionados con la FIV que desconocía por completo cuando empecé este viaje. Adquirí unos conocimientos básicos de los diferentes procesos de FIV y aprendí las preguntas que debía plantear tanto a las clínicas de FIV como a los bancos de donantes.
Aparte de elegir mi clínica de FIV —algo que resulto muy complicado debido al hecho de que estábamos a principios de 2020 y de que el mundo estaba confinado por la pandemia del coronavirus—, el proceso de elegir a un donante fue una decisión muy, pero que muy importante. No sé ni cuántas horas pasé repasando una y otra vez numerosos perfiles en diferentes bancos de donantes. Toda madre optimista tiene una serie de criterios únicos de qué buscar en un donante y de cuánta información necesita para sentirse reafirmada en su decisión de continuar. En mi caso quería toda la información posible y un donante que estuviera abierto a un contacto cuando mi futuro hijo cumpliera los 18. Estaba convencida de que no era yo quien debía decidir acerca del contacto, así que elegir a un donante anónimo no estaba contemplado. La elección de contactar o no con el donante sería una decisión que mi hijo podría tomar en algún momento. Es algo que leí un día en el perfil de un donante del sitio web de Cryos, y sabía que tenía razón. Me encantaron sus respuestas a preguntas que le habían hecho y los comentarios que hizo la clínica, y, por las fotos que había proporcionado, pude ver que de pequeño había sido un bebé precioso.
Tomé la decisión, hice mi pedido y, así de fácil, la última pieza del puzle que necesita para ser madre estaba volando en un avión desde Dinamarca al Reino Unido para que yo pudiera comenzar mi tratamiento de FIV.
La realidad de la maternidad en solitario
El tiempo voló hasta el 11 de septiembre de 2021, el día en que nació mi hijo, Hudson Sidney Scout, por cesárea de emergencia en un hospital londinense y cuando por fin se hizo realidad mi sueño de la infancia de convertirme un día en madre.
Ahora ya tiene casi tres años e, incluso en esos días que parecen un poco más largos y duros que otros, es la mejor decisión que haya podido tomar; ilumina mi mundo y el de todas las personas que le conocen.
Cuando echo la vista atrás y pienso en el momento de mi vida en que decidí empezar una FIV con un donante de esperma, recuerdo claramente todas las preguntas, dudas e inquietudes que me rondaban. Mi familia vive en el otro extremo del mundo, por lo que no tendría tanto apoyo como tienen otras madres. No tenía un trabajo que me permitiera no preocuparme del dinero, más bien al contrario, y puedo recordar un día en el que llegué a llorar en un momento de duda preguntándome si sería capaz de comprar siquiera un par de calcetines para mi futuro hijo.
Conté a unas pocas personas que iba a seguir adelante con mi decisión, y esto me bastó para sentir que contaba con personas con las que compartir mis miedos y preocupaciones, además de sentirme segura para continuar avanzando paso a paso para hacer realidad mi sueño. Y aquí estoy ahora, con mi hijo Hudson, creciendo y deseando gritar a los cuatro vientos que es posible ser madre soltera por elección, que harás que funcione y que llegarás a ser más ingeniosa de lo que jamás hayas sido.
Hacerlo posible: aventuras y agradecimiento
Ya hemos vivido cantidad de aventuras juntos. Experiencias que no estaba segura de que fueran posibles. Pero quería mostrar a Hudson la alegría de viajar, así que lo hicimos posible registrándonos en un sitio web de house sitting. Ya hemos viajado a los EE. UU. dos veranos, alojándonos en la casa de otras personas a cambio de cuidar de sus hogares y de sus mascotas. Es una opción asequible para disfrutar de una experiencia increíble, y Hudson es un niño que se adapta con facilidad gracias a haber viajado y estado en diferentes lugares.
Cuando estamos en Londres, además de trabajar también cuidamos de perros en nuestro propio hogar, lo que nos permite a ambos disfrutar de las mascotas y, al mismo tiempo, tener unos ingresos extra para cualquier cosa que podamos necesitar. Compro en rebajas cada temporada, y siempre dos tallas más para Hudson, de forma que tengamos una buena reserva de ropa, pero pagando mucho menos que si lo comprara al precio original y cuando necesitemos algo.
A menudo hay también ayudas del gobierno si cumples los criterios correspondientes en el país en el que resides, y esto puede ser una gran ayuda para hacer frente a todos los gastos. Harás que funcione, aunque habrá días en los que te preocuparás de cómo llegar a fin de mes. Pero, de algún modo, lo haces. E incluso en esos momentos difíciles, todo merece la pena. Estaré siempre agradecida al donante que elegí por su decisión de tomar este camino y ser donante de esperma de Cryos. Gracias a él, soy la orgullosa madre del niño más feliz, pícaro, movido y cariñoso que hubiera podido desear. Hudson es mágico, y Cryos contribuyó enormemente a crear esta magia.
Si estás pensando en iniciar este viaje, simplemente sé consciente de que tendrás dudas, miedos e inquietudes. No sería normal no tenerlos. Esos pensamientos y sentimientos son la prueba de lo mucho que te importa hacerlo bien y ser la mejor madre que puedas para tu futuro hijo. Paso a paso, acepta la incertidumbre y haz realidad tus sueños.
Un abrazo, Annmaree
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