Nuestro viaje hacia una familia con dos madres
Formar una familia supone un viaje muy personal y transformador repleto de retos únicos y momentos de felicidad. Para Kira y su pareja, su camino hacia la maternidad como familia con dos madres no fue diferente. Deseando ser madres y compartir el compromiso de criar juntas a un niño, iniciaron un camino que les deparó multitud de giros inesperados. Lea cómo se desarrolló su viaje y qué aprendieron durante el camino.
Darnos cuenta de que estábamos preparados
"Siempre supimos que queríamos formar una familia juntas. Y una cosa estaba clara desde el principio: Kira quería quedar embarazada. Sin embargo, nuestra primera experiencia con la vida familiar sucedió de un modo totalmente diferente. En 2019 nos convertimos en familia de acogida y continuamos acogiendo a bebés en situación de necesidad.
Cuando el último bebé se mudó después de 4 meses y medio, estábamos deseando volver a disfrutar de la vida en pareja: viajamos, fuimos a comer fuera y salimos por la noche. Hicimos viajes de fin de semana, visitamos a amigos y dormimos hasta tarde. Y pronto nos dimos cuenta: ¡estábamos preparadas!
Queríamos iniciar nuestro viaje hacia la maternidad. La única cuestión era: ¿qué camino queríamos tomar?"
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Elegir el camino correcto
"Nuestra primera idea de recurrir a un conocido como donante y que nuestro hijo pudiera conocerle desde pequeño resultó ser muy complicada y, ahora, al echar la vista atrás, nos alegra haber terminado tomando otro camino.
Contactamos con varias clínicas de fertilidad y bancos de esperma. Queríamos que nuestro instinto nos dijera: sí, este es el lugar adecuado para vosotras. Y en realidad ocurrió tan rápido (hubiéramos podido empezar en el siguiente ciclo) que nos echamos atrás y dijimos que queríamos esperar a nuestra boda en diciembre de 2020. Pero nuestro deseo creció y, con él, nuestra impaciencia. Por eso, terminamos haciendo nuestro primer intento en noviembre de 2020. Al fin y al cabo, ¿quién tiene éxito a la primera? Seguro que nos llevaba unos cuantos intentos.
Decidimos no someternos a un tratamiento hormonal, sino probar con inseminación. Y 2 semanas más tarde teníamos en las manos el resultado positivo de la prueba de embarazo. ¿Qué? ¿Esto ha sido todo? ¿Tan fácil y en unos meses estaremos sosteniendo en brazos a nuestro bebe? Pero, después de todo, el destino no nos lo quería poner tan fácil. Porque en la séptima semana descubrimos que esperábamos gemelos.
Al principio, fue toda una impresión. Pero ahora son nuestra mayor alegría."
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